ROMANCES: Se trata probablemente del estilo más primitivo del flamenco y del que se derivaron todos los demás. Su origen se debe a la especial entonación de romances populares andaluces sin acompañamiento musical alguno.
SAETA: Cántico popular extendido por toda España que tiene por objeto incitar a la devoción y a la penitencia. Se practica con ocación de un Vía Crucis o como cántico de Pasión. Se interpreta, por lo general, al paso de las procesiones de Semana Santa y se dirige a las imágenes.
SEVILLANA: Baile y cante que se caracteriza por su gracia y su viveza. Se baila en pareja y se ejecuta en series de cuatro coreográficamente distintas. Sus movimientos más significativos son los paseos, las pasadas y un último compás en el que el cante, la música y el baile cesan juntos y repentinamente.
SIGUIRIYA: Cante dramático, fuerte, sombrio y desolador. Las
letras de sus coplas son tristes, sentimentales y reflejan la tragedia humana,
sus sufrimientos en relación con los eternos temas del amor, la vida
y la muerte. Como baile del es sobrio, recio, patético, ceremonial
y no admite adornos faciles.